11/04/07
Gala y Morante unen toreo y literatura
El escritor Antonio Gala y el torero Morante
de la Puebla llenaron a rebosar la Sala Joquín Turina
del Centro Cultural de El Monte en el segundo ‘Mano
a mano de Cajasol’. Este encuentro, organizado por
Toromedia, resultó de lo más ameno y enriquecedor,
y sirvió, entre otras cosas, para descubrir facetas
poco conocidas del escritor de fama internacional como su
vínculo con el toreo desde su infancia.
“Hay una gran contradicción en mí –dijo
Gala- porque llevo el toreo en la masa de la sangre al mismo
tiempo que hay 13 sociedades de amigos de los animales que
llevan mi nombre”. A lo largo de su intervención
desgranó detalles como que de niño acudía
a los toros en Córdoba con su padre y el torero Machaquito.
Literatura y toreo se entrecruzaron en este ‘Mano
a mano de Cajasol’. Fue el propio Gala quien estableció
el primer vínculo: “En el toreo y en la Literatura
hay dos verbos imprescindibles: crear y comunicar. Eso lo
hacemos los dos, Morante y yo”. Y añadió:
“Tanto un oficio como otro son no elegidos, son un
destino que se acepta. Nuestros oficios no son naturales.
Lo natural con un toro es comérselo o verlo en el
campo, no jugar con él y matarlo. En mi caso, lo
natural es hablar, no escribir”.
Al hilo de las palabras del escritor, el torero Morante
de la Puebla habló sin tapujos de la suerte suprema:
“Disfruto con la muerte, es el último trance,
si no llega ese momento parece que está incompleto
el toreo. Cuando veo al toro con la espada dentro siento
una satisfacción enorme. A mí nunca me ha
gustado indultar”.